Las Veteranas del Entroido de Cobres | Concello de Vilaboa

Las Veteranas, la alternativa para las mujeres de Cobres que no disfrutaron del Entroido de jóvenes

25 febrero 2025

Muchas vecinas de Cobres vivieron la fiesta como espectadoras debido al elevado coste de los trajes de madamas, personaje vetado tradicionalmente para casadas


El Entroido de Cobres no entiende de edades. La presentación que este sábado recorrió los barrios de Vilaboa dejó claro que hay cantera, que son decenas las niñas y niños ansiosas por tomar el relevo y transformarse en madamas y galanes, lucir sus majestuosos sombreros y danzar sin dosificar energía.

Y es que aún que hoy es habitual que las rapaciñas luzcan vistosos sombreros, la tradición situaba en los 15 años el momento en que una joven podía engalanarse de los pes a la cabeza, sombrero incluido. Y so podía hacerlo hasta que echaba novio. Porque el Entroido de Cobres, y sus danzas, tenían en su origen el objetivo de crear el ambiente idóneo para mocear. Tras lograrlo, continuar ya no estaba permitido.

Fueron muchas las jóvenes de Cobres que en los últimos 50 años quedaron con ganas de Entroido. Y silenciadas por las normas de una sociedad rural impasible asumieron el papel de espectadoras de una fiesta de la que habían querido ser protagonistas.

Así fue cómo hace 13 años surgieron las Veteranas del Entroido de Cobres, un grupo mayoritariamente femenino ainda que con alguna presencia masculina, que se junta para ensayar, que se interesa por recuperar viejas melodías y que sube al escenario de Riomaior cada domingo y martes de carnaval, “los días que más gente ven a la fiesta”.


Las Veteranas del Entroido de Cobres | Concello de Vilaboa

Ellas son ejemplo del terreno ganado por las mujeres en las últimas décadas. “Cuando empezamos fuimos muy criticadas. Decían de nosotros que éramos un manojo de mujeres casadas y sin sentido. Ahora esto ya está normalizado”, apunta Luisa Poceiro que recuerda que antes “una mujer casada no podía ser madama”. Con todo, reconocen que fue un hombre, Gonzalo Garrido, quien las animó a dar este paso y las puso en contacto con Laureano y Maruja, dos personas de Cobres que las ayudaron a recuperar una antigua danza, la de las espadas; una de las singularidades del Entroido de Cobres.

Escogieron un atuendo discreto, nada comparable la de las madamas. “Vamos como las antiguas aldeanas, sin sombrero y sin pectoril, apenas llevamos joyas”, señala Beti del Río, que asegura también que las Veteranas son una alternativa clara para quenes no disfrutaron del carnaval en su juventud.

Reconoce que en su caso la realidad familiar dificultaba la confección de un traje de madama. “Éramos tres hermanos y en la casa era impensable poder ir de madamas. Mi abuela mercabanos un disfraz y íbamos pero no de gala”.

Escogieron un atuendo discreto, nada comparable la de las madamas. “Vamos como las antiguas aldeanas, sin sombrero y sin pectoril, apenas llevamos joyas”, señala Beti del Río, que asegura también que las Veteranas son una alternativa clara para quenes no disfrutaron del Entroido en su juventud.

Reconoce que en su caso la realidad familiar dificultaba la confección de un traje de madama. “Éramos tres hermanos y en la casa era impensable poder ir de madamas. Mi abuela mercabanos un disfraz y íbamos pero no de gala”.

Sí hoy un traje de madama puede rondar los 3.000 euros entre lo coste del sombrero, del pectoril y de las distintas prendas, el suyo cueste económico hace unas décadas no era muy inferior. “Había prioridades y ser madama o galán no estaba al alcance de muchas familias”.

Así que Beti del Río lo tiene claro: “Las Veteranas son una alternativa para quienes de jóvenes no disfrutamos del Entroido”. Y en el grupo, en el que la diversión está garantizada, comparten pasión por el ambiente festivo de estas fechas mujeres con los 30 recén cumplidos con otras que ya superaron la barrera de los 60.

La mujer, que de siempre tuvo un papel protagonista en el Entroido de Cobres, se reforzó en la última edición asumiendo un personaje tradicionalmente masculino. Leti da Taberna, popular creadora de contenido en gallego, se encargó de la parte satírica de la fiesta y este año repetirá dando vida a la misma figura.

Está pasando!